¿Ser divina de la muerte, o ser sana? Anorexia

La anorexia es un trastorno alimenticio que se muestra propenso en adolescentes occidentales. Se basa en la imagen propia distorsionada, lo cual conlleva a una obsesión, y como consecuencia la inducción al vómito, el consumo de pastillas o sustancias adelgazantes, o al rechazo del alimento. Un 10% de las víctimas de esta cárcel corporal, no logra superarla. Surge por la preocupación excesiva sobre la imagen propia basado en cánones  de belleza erróneos.

En primer lugar, aparece un un desorden alimenticio, una baja autoestima, mal humor y deterioro de las relaciones familiares. Físicamente, se observa una pérdida de peso extrema, aparición de laguno (vello fino), ojos hundidos, palidez, crujido de articulaciones o huesos, lesiones causadas por abuso de drogas o por intentos de suicidio.

Este problema, está a la orden del día. En portadas de revistas, en televisión (hago alusión a la modelos, las cuales marcan el ideal  de belleza), hasta en la música. Realmente, las canciones que abordan este tema ya son unas cuantas, hacen una llamada a todas las personas que se ven afectadas, para que vean la realidad, el daño que se hacen y que hacen, ya que, llega un punto que la familia se siente incapaz de actuar ante la desgracia, y sólo pueden ingresar en un centro al enfermo, o dejarlo ir, dejar que se hiera a sí mismo, arrastrando consigo al resto.

A modo de tratamiento, antes de cualquier psicólogo o psiquiatra, es menester el apoyo familiar, el ánimo de que todo pasará y que saldrá todo bien. Obviamente, en caso de ser necesaria, la internación, la psicoterapia y la terapia familiar, al igual que requiere una inmediata ganancia de peso.

El futuro de la enfermedad es relativo. Depende de las medidas que tomen los medios de comunicación y de la mentalidad de las generaciones futuras. Pero en mi opinión, crecerá. La preocupación por el aspecto exterior seguirá estando en nuestra lista de prioridades y producirá problemas de esta índole.

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¿Realmente, merece la pena? Desde luego que no.

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