Rubeola

Es una enfermedad vírica de poca gravedad (suele afectar a los niños).

Los principales síntomas de la rubeola son: apariciones de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan hacia los pies, picazón por todas las partes del cuerpo, piel reseca, inflamación de las glándulas, fiebre, dolores de las articulaciones, aparición de vesículas rojas en el paladar, inflamación de los ojos, congestión nasal, dolor en los testículos (en el caso masculino), pérdida del apetito, dolor de cabeza y se entumecen los nervios.

Rubéola.

La enfermedad es causada por un virus a través del aire o por contacto cercano. La enfermedad es menos contagiosa que el sarampión. Una vez que la enfermedad ha sido contraída, la persona adquiere la inmunidad a la enfermedad por el resto de sus vidas.

Erupción cutánea.

La mejor prevención es vacunarse contra la enfermedad; la vacuna se llama triple vírica, ya que nos protege también de las paperas y del sarampión. A continuación he introducido un vídeo donde se explica el verdadero objetivo y la principal función de una campaña de vacunación de la rubéola.


El último brote epidémico de esta enfermedad fue durante los años 1964 y 1965. La prevalencia en ese brote fue muy alta, de un 90% en niños de 5 a 10 años.  La distribución de dichos casos se sitúa en los principales grupos de riesgo, ya citados anteriormente. Esta enfermedad se transmite entre personas a través de estornudos, tos o el contacto con superficies contaminadas.

Para la rubeola no existe un tratamiento específico; los antibióticos no tienen ningún efecto. Aunque existen los antivirales,  son caros, inespecíficos contra la enfermedad y pocas veces efectivos. En caso de contraer la enfermedad y no poder hacer nada, se “goza” de la cuarentena.

Virus rubéola.

El número de contagios ha disminuido mucho, ya que el último brote fue hace unos cuantos años.  Por ello, no será una enfermedad importante en el futuro, sino que será una enfermedad “pasable” y lo único que hay que tener en cuenta es que los niños serán mucho más propensos a contraerla.

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