Australopithecus anamensis

Se trata de una especie de homínido de entre 4,2 y 3,9 millones de años de antigüedad encontrada en Kenia hacia el año 1965. El nombre de esta especie proviene de la palabra Turkana “anam” que significa lago y fue elegida en razón de la proximidad del lugar de su hallazgo al lago Turkana.

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El equipo de Tim White encontró en diciembre de 2005 restos de esta especie, en el sitio Asa Issie, al noreste de Etiopía, en el valle medio del Awash. Datados con entre 4,1 y 4,2 millones de años de antigüedad, son un fémur, fragmentos de maxilar y algunos dientes, incluyendo el canino más grande hallado entre los homínidos. Habían sido encontrados además otros 9 fósiles de esta especie, en Kanapoai, Kenia, la mayoría en 1994; más otros 12 fósiles, principalmente dientes, encontrados en 1988, en Allia Bay, Kenia y un fragmento de húmero que había sido encontrado en 1965 por Bryan Patterson y que fue identificado posteriormente.

Sus molares poseían un esmalte grueso, por lo que se deduce que no comía solo hojas y frutos sino alimentos más duros. Vivió en un ambiente forestal, pero más abierto que el de sus supuestos antepasados, los Ardipithecus ramidus, y se sabe que sí caminaba erguido. Presentaban un claro dimorfismo sexual en tamaño corporal. Es posible que formaran comunidades de varios machos emparentados, en las que cada uno agruparía un pequeño harén de hembras.

Aunque los dientes y la mandíbula presentan aún similitud con los simios, un fragmento de húmero descubierto es semejante al de los humanos, y la parte de tibia encontrada en 1994 por Kamoya Kimeu y el fémur descubierto en Asa Issie, son la más antigua evidencia del bipedismo erecto de los homínidos. Tim White considera que los Australopithecus anamensis muestran una clara descendencia del género Ardipithecus: “Una forma evolucionó en otra”, afirma.

Según algunos autores, el Australopithecus anamensis es el antepasado directo de Australopithecus afarensis (de entre 3,9 y 3 millones de años de antigüedad); se trataría de un claro ejemplo de anagénesis, es decir, de un cambio progresivo en vez de una bifurcación (cladogénesis).

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